
DECÁLOGO MAV. REPENSANDO LAS EXPOSICIONES DE ARTISTAS MUJERES
Para comenzar el año 2023, lanzamos este decálogo propositivo, formulado por las socias de MAV de la Comunidad valenciana, que sirve y debería aplicarse en todo el Estado español.
En octubre y noviembre de 2022 la asociación Mujeres en las Artes Visuales (MAV) ha organizado un ciclo de debates abiertos al público en Valencia, Castellón y Alicante sobre las exposiciones de mujeres artistas. Estas son las principales ideas y demandas expuestas.
1.Las exposiciones individuales de mujeres artistas han crecido significativamente en la programación de los últimos años en la Comunitat Valenciana, reflejo de las demandas sociales en pro de la igualdad. Sin embargo, aún no se alcanza la paridad, especialmente en el caso de las exposiciones individuales, que son las que dan mayor visibilidad y ayudan a consolidar una carrera artística.
Demandamos corregir los desequilibrios en las exposiciones temporales de los museos y centros de arte públicos, la sociedad debe poder reconocerse en una cultura igualitaria.
2. Las exposiciones colectivas de artistas mujeres constituyen una afirmación feminista y vienen compensando inercias excluyentes. Presentan visiones del arte y experiencias que reconceptualizan el discurso hegemónico, además de visibilizar a las artistas y su trabajo.
Necesitamos proyectos expositivos colectivos en centros públicos rigurosos, relevantes y reveladores, que estén respaldados por la investigación y la teoría.
3. Las colecciones públicas permanecen tremendamente cerradas a las creaciones femeninas, en contraste con otros espacios. Nadie duda ya que obras infravaloradas por el canon artístico de su tiempo merecen figurar en ellas, así como otras más recientes. Es inaplazable reducir la brecha de género.
Reclamamos priorizar la adquisición de obras realizadas por mujeres y que se promueva una política de préstamos, donaciones o cesiones que incrementen su presencia.
4. Incluir la perspectiva de género en los museos no es solo abogar por la autoría paritaria de las obras en las colecciones, sino por provocar una reflexión crítica sobre las ausencias cuando sea imposible cubrirlas, por revisar la mirada sobre las obras identificando sesgos de género y estereotipos ligados a hombres y mujeres que se perpetúan en el tiempo.
Solicitamos que esa relectura de género sobre las obras se integre en el plan museístico de manera integral y como línea de continuidad en todas las colecciones.
5. La conservación y restauración de obras de autoría femenina condiciona su posibilidad de exhibición e interacción con el público, preservar sus valores estéticos es indispensable para integrar las ideas de las mujeres en la elaboración de discursos expositivos artísticos. Además, preservar las obras incrementa su valor económico y el estatus de la artista.
Abogamos por un sistema de restauración que priorice las creaciones de las mujeres, dada su escasez en las colecciones públicas, de manera que se facilite su exhibición.
6. La gestión cultural y el comisariado feministas persiguen paliar las desigualdades entre mujeres y hombres que afectan negativamente a las mujeres. Los distingue el trabajo colectivo en red como forma de apoyo mutuo, la ambición transformadora de la sociedad patriarcal en que vivimos, la reivindicación del enfoque de género y la denuncia de las desigualdades y precariedades que afectan especialmente a las mujeres de la cultura.
Demandamos que la gestión en las instituciones artísticas incluya de manera transversal la perspectiva de género y apueste por proyectos de interacción entre arte y feminismos.
7. La maternidad y los cuidados frenan o ralentizan la carrera de artistas y profesionales del arte en muchos casos, pues la jornada laboral se multiplica. Es un problema estructural, pero la precariedad del sector cultural lo agudiza. Se limitan las posibilidades de optar a residencias artísticas y curatoriales o de poder participar en actividades. Esto aísla a las profesionales y repercute en su visibilidad y oportunidades laborales.
Proponemos ampliar plazos de solicitud de becas para madres y cuidadoras, y residencias artísticas de carácter público que las acojan junto a sus hijas/os, así como tomar en consideración los tiempos de los cuidados en la programación de eventos.
8. Las galerías de arte incorporan cada vez más mujeres entre los artistas que representan, les exponen con regularidad, los llevan a ferias y promueven la venta de sus obras. Pero todavía persisten desequilibrios tanto al acudir a ferias como a nivel expositivo -en el inicio de la temporada 2022-2023 el porcentaje de mujeres con exposición individual en Alicante, Castellón y València era del 31,25 %.
Proponemos incorporar incentivos en las convocatorias de ayudas públicas a galerías, para que incluyan una representación paritaria en las ferias de arte.
9. El legado y memoria de las mujeres deben ser salvaguardados para evitar desigualdades. Se ha tenido que acometer una laboriosa tarea de recuperación de las artistas de épocas anteriores y no podemos dejar que ocurra lo mismo con las actuales. Es fundamental preservar su memoria y establecer un marco legal que garantice la ordenación de su saber creativo a herederos e instituciones receptoras de legados.
Proponemos la creación de un Centro de Documentación que facilite investigaciones futuras, con un espacio de Archivo y un Depósito para la conservación de las obras.
10. La escasez de datos desglosados por género en el sector artístico valenciano y su difícil acceso impiden conocer donde estamos con exactitud, tomar decisiones fundamentadas y evaluar sus resultados. La estadística señala con números lo que sucede y a veces no se ve, y, por lo tanto, no se puede resolver.
Proponemos la creación de un Observatorio de Género del Sector Artístico Valenciano.
Invitamos a las instituciones culturales a utilizar la HERRAMIENTA MAV para la Igualdad gratuita. Diseñada por un equipo de expertas es útil para el autodiagnóstico sobre los parámetros que miden la igualdad y diversidad en museos y centros de arte.