
Amparo Serrano del Haro / África Cabanillas, Orgullo y prejuicios. En torno al arte de las mujeres, Zaragoza, Ed Tres Hermanas, Colección Clepsidra, 2022.
Rocío de la Villa
Aunque vivimos una época caracterizada por los omnipresentes impactos visuales, lo cierto es que nos pasamos la vida leyendo, desde las marcas en el supermercado -y cada vez más, las etiquetas con los ingredientes y la procedencia- a textos de todo tipo a través de las redes sociales. Y cuando leemos libros, ya sean de ficción o de ensayo, solo de vez en cuando renovamos la aventura de leer, como con este volumen, que me ha proporcionado una lectura muy grata, con la que he disfrutado y he aprendido.
Aunque no soy historiadora del arte, con Amparo y África comparto muchas cosas: las tres somos profesoras en la Universidad, impartimos docencia a futuros historiadores del arte y estudiantes de otras formaciones en bellas artes y humanidades. Y desde hace décadas, estamos comprometidas con la perspectiva de género y los feminismos en la teoría y la historia del arte. Además, las tres somos socias de MAV, Mujeres en las Artes Visuales, y contribuimos en esta revista m-arteyculturavisual. Luchadoras, bregadas ya en muchas batallas en las que hemos dado cara y no exentas de una cierta utopía de emancipación humana; por último, quizás la afinidad más fuerte que nos reúne es el interés común por reflexionar para desenredar y realmente entender y desmontar los relatos heredados, a partir de los que crear nuevos relatos.
Sin pelos en la lengua, pero con un estilo sosegado y amable, Amparo Serrano del Haro y África Cabanillas desentrañan cuestiones interesantes acerca de las artistas y los prejuicios estereotipados en la historia patriarcal del arte, que las autoras responden desde una perspectiva feminista.
Su tono, muy ameno, debido a una escritura muy fluida e incluso a veces con notas de humor, no termina de ocultar la precisa erudición fruto de muchos años de investigación enmarcada en la UNED, que hace que este libro sea de interés tanto para neófitos en la materia como para especialistas en historia del arte y feminismos. Cualidades poco frecuentes: es un buen ensayo de iniciación a esta materia. Y también, una interesante revisión reflexiva, con resoluciones claras, de algunos de los escollos típicos que nos encontramos una y otra vez quienes trabajamos en este ámbito desde hace años, a menudo sin resolver; o bien, sin que podamos explicitarlos, a falta de referencias académicas que respalden nuestra posición, fruto de la experiencia. De manera que la aportación última de esta colección de ensayos es precisamente asentar esos antecedentes, desde una reflexión cualitativa, que sería la otra cara de la moneda de los conocidos Informes MAV, con porcentajes que constatan la desigualdad del sistema del arte; y aun prescindiendo prácticamente del aparato de citas y de una bibliografía, sabida por especialistas y fácilmente de hallar para nuevos interesados, que se verán azuzados por las referencias a exposiciones recientes, que tal vez hayan visto, o de las que han oído o leído en los medios.
Precisamente, estas referencias a la actualidad pudieran provocar en los inicios la impresión de que nos encontramos ante una recolección de reseñas de exposiciones. Una eventual impresión que se disipa ante el conjunto unitario de reflexiones, que va de lo general a casos particulares, también con una cierta progresión histórica. Pero, sobre todo, con una modulación, casi de factura confesional y posicionada, que va enganchando a una lectura íntima y asimilada.
Las cuestiones que se abordan son: la formación de las artistas, a través de un recorrido no exclusiivamente histórico; tópicos de la connotación sexual de la mujer artista (La cama de Artemisia, y también de Frida Kahlo y de Tracey Emin); las razones sexistas de la oposición a aceptar en la historia del arte a las artistas que trabajan en el campo de la abstracción; las estrategias de las artistas de asimilación al surrealismo y su refutación, y sus consecuencias. Y finalmente, dos capítulos de conclusión respecto a la posibilidad de integración real de las artistas en la historia y el sistema del arte: las dificultades previas a resolver en la exposición del trabajo de artistas mujeres, ya sea de manera monográfica; o bien, junto a sus compañeros y colegas. Indagaciones que llevan de la mano sutilmente, pero con firmeza, a sus lector@s hasta su resolución.
Por último, es realmente notorio que esta escritura se haya hecho a cuatro manos, sin que notemos diferencia alguna entre los capítulos redactados por Amparo Serano del Haro y los escritos junto a África Cabanillas. Tampoco es frecuente un libro firmado por, otrora, una mentora y su pupila, ya convertidas en compañeras. Una demostración más de su sentido feminismo, hacia el que sobrevuela a lo largo de este ensayo un cierto reproche por la falta real de complicidad en el ámbito académico y en el sistema del arte hasa hace bien poco. Falta que, en todo caso, se responde y se supera con este ejemplo de sororidad.